sábado, 17 de abril de 2010

A veces siento que mi vida transita por lugares inesperados sin salir a ningún lugar, que estoy inmersa en estas cuatro paredes ahogándome en mi propio aire, que tengo todo lo que podría necesitar y aún así me falta mucho más.
Esta vez no hablo de amor...
Esta vez hablo de mi, de mis dudas, mis temores, de la angustia que a veces viene a mi como un monstruo invisible que se apodera poco a poco de cada célula de mi ser y me deja convertida en algo que no quiero, en un ente que camina sin rumbo necesitando que el día termine para entregarse a la noche y empezar a soñar con ese dulce amor que ahora está lejos pero pronto vendrá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario